Tiene la información de lo que acontece
siempre al dia, al minuto, yo diria.
Si ha ocurrido un atraco, o se ha casado
una tia, conocida, claro, o un marqués
se ha fugado con una cupletista o una diva.
Siempre lo sabe el Paco, eso si, siempre
que ocurra en Granada o en Sevilla.
Es negociante de cuidado y al otro lado del hilo
menuda les ha caido, si intentan negociar
un seguro, el Paco se pone a hablar y al rato
convence al tio y lo que valia veinte se lo
rebajan a quince y si lo dejan hablar se lo
dejan a cinco. Mejor les hubiese ido
al llamar no haberle atendido....
Tiene una debilidad que no puede evitar
si al instituto llega un bebé, de chupete y gorrito
pronto se pone a jugar, y secuestrado por el
se lo lleva en brazos a ver la Marí al bar y
los dos le dan mil caricias y besos de verdad
Yo confieso que es verdad, “el tio tiene un
corazón más grande que su ciudad”
Y de la Mari que decimos, siempre dispuesta
a charlar en la hora del desayuno, en el bar.
Me prepara el bocadillo, tierno y de chorizo y
un cortado cremoso y caliente que apetece
y me cuenta como he de hacer un cocido o
como he de enjabonar una prenda delicada y
con qué las manchas se van y los dolores quedan.
Al Paco hay que saberlo “capotear” y mira que
el “toreo” a mi se me da muy mal y he de confesar
que en estos años me ha dado tranquilidad y sin
decirlo, ambos hemos hecho lo que hemos querido
con toda libertad y si asi alguna vez no ha sido
la sangre derramada al unisono, nunca llegó al rio.
Gracias por vuestra amistad y por vuestro servicio
en los momentos que tenga dificultad y añoranza
de verdad y me acuerde de vuestro cariño, diré como
en “Casablanca” dijo el Bogar a la Bergman “Siempre
nos quedará el instituto” o no fue asi como lo dijo?...
(A la Mari y al Paco con todo el cariño)